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Carta de una persona “alexitímica”

Carta de una persona “alexitímica”

“No me dí cuenta de que no sabía cómo me sentía hasta que me preguntaron por primera vez iniciando apenas mi época de adolescente, aunque en aquel momento no encontré nada en mi interior, no lo consideré un problema, ya que hacía mi vida de una forma totalmente normal, o eso creía. Puede que penséis que es difícil comprender que alguien no pueda saber cómo se siente, pero cuando no recuerdas haber tenido emociones nunca, no las echas de menos, además, tampoco he sido nunca una persona muy imaginativa.

Cuando fuí avanzando en la vida me encontré con situaciones de todo tipo, y en ocasiones me veía a mi mismo haciendo cosas que no había hecho nunca sin saber el motivo, a veces bebía, y empezaba a tener problemas para dormir. Empezé entonces a buscar en mi interior respuestas a por qué no sabía cómo me sentía, y por qué me estaba comportando así, encontrando únicamente sensaciones extrañas que no sabía explicar, ni comprender.

Que difícil es no poder saber qué estás sintiendo, y no poder encontrar, ni para mí mismo, aquellas palabras que hagan entender si estoy bien o mal, si me encuentro triste, o no, si estoy contento… a veces me encuentro intentando expresar algo que no consigo descifrar en mi interior, y tampoco logro respuestas cuando me pregunto por qué me pasa esto.

Dicen que lo que me pasa es que tengo alexitimia, y aunque el nombre no es realmente lo importante, la verdad es que el no poder saber cómo estoy, y expresarme emocionalmente, está deteriorando las relaciones que mantengo con mi familia y amigos. No soy capaz de comprender ni transmitir parte de mí y me sienten distante… me falta una parte de mi vida. Me gustaría aprender a conocerme emocionalmente, poder decir cómo me siento, saber cómo estoy, y no se cómo hacerlo.”

Más que de una patología la alexitimia se considera un rasgo que aparece en muchas personas.  Se caracteriza por la dificultad de sentir, reconocer o comprender las emociones.  Aunque para muchos pueda sonar raro es bastante común ya que hay estudios en los que la cantidad de personas que se encuentran con rasgos alexitímicos está entre un 8% y un 10%. 

Esta dificultad para reconocer las emociones no significa que no sean sentidas, de hecho se encuentra muy relacionado con síntomas psicosomáticos y tiene una alta prevalencia en consumidores de alcohol.

Puede ser de origen biológico, asociada a alteraciones de algunas áreas cerebrales; o puede tener un origen contextual, apareciendo en ambientes en los que la expresión de emociones ha sido reprimida, en casos en los que se ha sufrido algún trauma emocional durante la etapa infantil, entre otros.

Si tienes interés por conocer más sobre esta “anomalía” o estás interesado en conocer más sobre ti puedes contactar con nuestro equipo de psicología AQUÍ. La psicología clínica aborda este tipo de rasgos ayudando a que la persona pueda tomar consciencia de sus emociones y ser más sensible a cómo estas median en su día a día. Esto permite  generar cambios en el entorno que le permitan adaptarse mejor a las diferentes situaciones y reducir los conflictos con los demás.

 

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